Adrián Ruíz
Año nuevo, negocio nuevo. Quiénes pensaron que la salida de Paola Mayte Gorzo Lozada del Registro Civil, era un castigo de Alejandro Armenta. Se equivocaron la remoción a la dirección general de la Tenencia de la Tierra y Población, obedeció a la estrategia de afinar el gran negocio de 2026 -Cártel del despojo-. El nuevo bisne de la familia Gorzo y el gobernador -por cierto compadre de Pablo Gorzo-.
El gobernador utiliza distractores mediáticos para desviar la atención del despojo más grande que se hará en Puebla. Para ello puso a Paola Mayte en el lugar estratégico.
Y nadie mejor para cristalizar la ambición desmedida de Alejandro Armenta, que la familia Gorzo, encabezada por Pablo -notario público en San Pedro Cholula- y Paola Mayte -directora de la Tenencia de la Tierra, impuesta por Armenta-. La tercia de corruptos disfrazados de servidores públicos, forman el equipo casi perfecto para saquear a Puebla y los poblanos.
Con Alejandro Armenta como gobernador, Paola Mayte Gorzo Lozada como directora de la Tenencia de la Tierra y Pablo Gorzo como notario público. Las puertas del paraíso para apropiarse de predios y ejidos a lo largo y ancho del estado, no tienen ningún candado que les impida las asquerosas maniobras.
Con la venía de Alejandro Armenta, desde las oficinas de la avenida Reforma 703 -segundo piso- en el corazón del Centro Histórico. La deshonesta Paola Gorzo, ejecuta las maniobras “legales” para apropiarse de bienes inmuebles por naturaleza -terrenos y predios-.
Paola Mayte, se da vuelo con los cambios de regímenes de propiedad de ejidos a propiedad privada. El trámite se realiza en la Tenencia de la Tierra y Población. Lo que implica el mega negocio de 2026, en la cúspide de la corrupción gubernamental.
Por supuesto gracias al nuevo decreto que permite el mecanismo de regularización. Contrario al pasado en el que los ejidatarios podían oponerse y pelear por lo que les pertenece. Los requisitos para despojarlos los protegían, porque eran demasiados y variados.
De la mano de Paola Mayte Gorzo y Alejandro Armenta, las regularizaciones de bienes inmuebles, se hornean como pan caliente, complementados con el registro notarial de Pablo Gorzo. El enriquecimiento ilícito del gobernador y cómplices se hace: POR AMOR A PUEBLA.
¡Lugar estratégico!
Reporte del Informante
Daño irreversible. Para que servirá la tan cacaraqueada auditoría a la SEP. Para dos cosas: para nada y para lo mismo. Se trata de una postura populista de Alejandro Armenta, nada más. En Laura Artemisa, tiene la prueba fehaciente del reparto de plazas para sus familiares. Mayor cinismo imposible.
Nadie con un ápice de sentido común, requiere de una fiscalización a la secretaría más corrupta del gobierno estatal: la SEP -tal vez igualada con Movilidad y Transporte y Finanzas-. En Puebla -por lo menos-, todos sabemos que la venta y otorgamiento de plazas magisteriales y administrativas, se las adjudican familiares, amigos y los mejores postores -pagos de entre 100 mil y hasta 200 mil pesos, negocio redondo-.
Nada de esto lo ignora el secretario en turno -Manuel Viveros Narciso, actual-. Sobre todo porque en los documentos oficiales de otorgamiento de plazas, llevan su firma.
El hilo negro sobre la corrupción con la que se maneja Jorge Estefan Chidiac, se descubrió hace décadas -al menos tres, desde su paso como director del entonces banco Serfín Sociedad Financiera Industrial, seguido del gobierno de Manuel Bartlett-. Por algo acumula una fortuna cuantiosa como para comprar gobernadores -lo hizo con el muerto Gerónimo-. Al parecer no le ha llegado al precio a Alejandro Armenta.
El dato de 500 plazas entregadas ilegalmente, es una tomada de pelo. Alejandro Armenta y “El Choco” -por cierto cínico extremo, enriquecido brutalmente-, se hacen como el tío Lolo. Ninguna acción penal habrá contra los responsables. Si acaso una sanción administrativa como suelen hacer. Y el medio centenar se queda corto. El número es incalculable.
Estefan Chidiac, seguirá disfrutando del botín en las administraciones estatales como siempre. Puede darse el lujo de no volver a trabajar en lo que resta de su vida.
Alejandro Armenta, persigue otra cosa con la auditoría a Estefan Chidiac. Se engaña sólo, porque poblanas y poblanos no se tragan la píldora. Contribuyó el año pasado puntualmente y directamente al bolsillo de Chidiac, con el pago publicitario a su medio de comunicación Hipócrita Lector. Para que tanto brinco estando parejo el piso.
¡Falsas amenazas!
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