Adrián Ruíz
“Comadres” vecinas. Varias cosas tienen en común Laura Artemisa -líder del Congreso y presunta aspirante a la presidencia municipal-. Y Mónica Salgado -directora de prevención del delito en Gobernación Estatal-. Ambas recibieron en comodato viviendas en la 11 oriente.
A las dos casonas las dividen unos cuantos pasos. Se encuentran sobre la misma acera -izquierda de oriente a poniente-. Las dos viviendas son de gestión. Ambas disfrazadas para las verdaderas intensiones.
El par de casonas son fachadas perfectas para concretar los planes de las dos mujeres. Laura Artemisa -ya se creyó que puede ser edil de la capital. -¿Con qué capital político?-. El espaldarazo oficial no es suficiente. Mónica Salgado -se promociona como prima de la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, hija del célebre Macedonio-. Busca la Secretaría de Turismo.
Mientras Laura Artemisa, montó su casa de gestión en la 11 oriente 203. Mónica Salgado lo hizo en la misma calle, pero en el número 213. La primera para funcionar de inmediato. Le hicieron las adecuaciones necesarias. La segunda está en ruinas y requiere remodelaciones.
Mónica Salgado al igual que Laura Artemisa, en breve realizarán doble función. Las dos como funcionarias. Y ambas como “gestoras” de sus respectivas casas.
El par de servidora públicas, necesitarán a sus “mujeres par”. Las requerirán para atender el Congreso del Estado y la prevención del delito en gobernación. Pero también sus casas de “gestión”. Lo seguro es que con alguna actividad quedarán mal. O con las dos.
Urge que la casa destinada a la funcionaría de gobernación, esté en condiciones para hacer crecer el negocio que proyectaron Mónica Salgado y su pareja sentimental Joaquín Manchinelli. Se especializan en explotar a la comunidad chiapaneca, radicada en Puebla.
Antes de empezar a funcionar la Casa Chiapas. Mónica y Joaquín ya hicieron de las suyas. Pidieron a gente de Chiapas, cuotas de 200 pesos para el funcionamiento del supuesto albergue -a pesar que no funciona todavía-. La comunidad chiapaneca la conforman un poco más de mil personas. Pero el matrimonio se encargó de dividirlos y los que se dejan estafar son 500 aproximadamente.
El descaro de Mónica Salgado y su pareja. No tiene paralelo. Los depósitos se hacen a su cuenta personal del banco HSBC. A la tarjeta: 42131661931916** o cuenta 65130071**. Cómo servidora pública del gobierno estatal, está imposibilitada para hacer cualquier transacción bancaria o en efectivo a su nombre.
Siempre se ha manejado de manera ilegal, para sacar provecho económico. Cuándo ganó la gubernatura Alejandro Armenta, se organizó un evento con la comunidad Chiapaneca –de la cuál en su momento dio cuenta La Entrega-. En la que Mónica y su esposo Joaquín, cobraron el ingreso de 3 mil pesos. Asistieron más de 200 personas.
No es extraño que Mónica Salgado se maneje de manera corrupta -Macedonio es su ejemplo a seguir-. Tampoco que el secretario de gobernación, Samuel Aguilar Pala, permita a sus subalternos actuar al margen de la ley. Raro sería lo contrario.
La promoción de la Casa Chiapas, empezó a todo lo que da. Entre más lleguen. Más grande será la bolsa. La promoción es: “Las puertas estarán abiertas a personas de todas las edades y capacidades, con trastornos de conducta, enfermedad emocional, adicciones y desintegración familiar”.
Suena a ayuda altruista. No lo es. Es el gancho para incautos. Remata: “Contaremos con servicio de alojamiento voluntario para enfermos crónicos”.
La habilidad de Mónica para embaucar a la gente es sorprendente. ¿O cómo se explica que convenció al gobierno para facilitarle la casa. Y a parte de la comunidad chiapaneca para “cooperar” voluntariamente.
¡Hábil lava cerebros!
Reporte del Informante
Increíble pero cierto. Si poblanas y poblanos queremos entender porque estamos en manos de la delincuencia. No hay que ir muy lejos por la respuesta. El secretario de Seguridad Pública Estatal, vicealmirante Francisco Sánchez, la dio al ratificar al pillo Alejandro Ramírez Ulloa “El Muñeco”, como director operativo de la Policía Auxiliar.
Aunque Ramírez Ulloa, nunca se fue de la Policía Municipal. Francisco Sánchez lo respaldó para seguir operando una de las “cajas chicas” del gobierno estatal. Y el “Muñeco” sabe cómo explotarla al máximo. Alcanza para dar y repartir. Y quedarse con una buena tajada.
Ahora resulta que es inocente del lodazal en el que está inmerso. ¿De cuanto será el “moche” y la “milpa” vicealmirante?.
¡Viva la impunidad!
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