Adrián Ruíz
El poder monetario, pero sobre todo la amistad con Alejandro Armenta y su familia, convirtieron a Javier Milian, en un “respetable” empresario. Lo hicieron “víctima” de chantaje. De que dimensión es la corrupción del gobierno estatal, que protegen a un pillo consumado.
Cuántas detenciones ilegales, realizan los elementos de la Fiscalía General del Estado, los de la Secretaría de Seguridad Pública. Cuántos detenidos, quedan en libertad, si les encuentra armas y drogas. Ninguno todos son remitidos a la PGR, por tratarse de delitos federales.
Sin embargo el “privilegiado” transgresor de la ley: fue llevado a las instalaciones de C5 en Cuautlancingo. Lugar al que llegó su progenitora Reyna Mora -propietaria del tugurio Mamitas -junto a la ex hacienda San Carlos-.
La “amistad” de la familia Milian Mora, con Alejandro Armenta, es suficiente para operar negocios al margen de la ley. Tan es responsable de actividades ilícitas, que mantiene en Estados Unidos a su pareja sentimental Erika Rubio. Consciente que se dedica a turbios bisnes, para luego lavar dinero con restaurantes, gimnasios y salones sociales. Soltó algunos millones para librar la acción de la justicia.
Pero en el colmo de los comíamos, pagó otras cantidades para que “alguno” medios de comunicación “limpiarán” su nombre con el grotesco título de: empresario. Sólo falta que lo premien por crear fuentes de trabajo a mujeres explotadas con la prostitución.
Por algo la Fiscalía General del Estado, no le ha regresado su teléfono celular, la droga, armas y sus camionetas. El paquete de propiedades son pruebas contundentes de sus actividades ilegales.
Con todo y la detención arbitraria e ilegal. Al malhechor le encontraron objetos y cosas -drogas y armas- en su domicilio y los antros Mamitas y 40 Grados. Pruebas suficientes para encerrarlo algunos años. Cómo ocurrió en el pasado 2003-2004.
Por que Alejandro Armenta ha guardado un cómplice silencio, sobre la detención y liberación inmediata de Javier Milian. Por qué, niega tener vínculos con delincuentes. Cuándo es clara la protección al “compadre” de Cecilia Arellano -esposa del gobernador y madrina de su restaurante Romellas de Zavaleta-.
Como una obra benéfica del DIF Estatal, Cecilia Arellano, aceptó gustosa cortar el listón de apertura de otro más de los negocios de lavandería de dinero de Javier Milian y Erika Rubio. Los videos y fotografías de los “amigos” delatan complicidad plena.
Reporte del Informante
Gobernador correteado. Los constantes viajes de Alejandro Armenta a la capital del país. Lejos están de ser de placer. Y más lejanos de felicitaciones de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Por el contrario Alejandro Armenta, está preocupado porque a la mandataria de la nación no se le olvida la negligencia del gobernador por la tragedia de la Sierra Norte. Aunque en público lo “mastica”, pero no lo “traga”. En privado lo puso en su lugar. Y su lugar es lejos del gobierno federal.
Tan castigado está Alejandro Armenta, que las orejas de burro que le colocaron. Se notan a kilómetros de distancia. La soberbia y altanería cotidiana con la que se maneja. Se reduce a nada en las visitas de Claudia Sheinbaum a las zonas de desastre.
Agazapado tras las faldas de la presidenta de México. Permanece sin abrir la boca. Siempre atrás de Claudia Sheinbaum. Ni siquiera a su lado.
Si algo le quedó claro a Alejandro Armenta, es que sólo tiene de dos sopas. Y la que le gusta se agotó.
Lo anterior se verá reflejado en las elecciones intermedias de 2027. Le dejarán el 80% de la diputaciones locales. Nada más. De las federales ni una. Y de la presidencia municipal de la capital poblana. Puede despedirse desde ahora.
Aunque “mañosamente” interviene en la ciudad de Puebla, con obras de pavimentación y bacheo de calles. Para tratar de posicionar a su “gallo” José Luis García Parra “El Choco”, será inútil.
“El Choco”, tiene una etiqueta tatuada, imposible de borrar de la memoria de poblanas y poblanos: es sobrino del gober precioso, Mario Marín Torres -actualmente presio-. Y aunque reniegue de los lazos familiares como lo hace, al asegurar que nunca se ha llevado bien con los Marín-García, es falso.
La debilidad del gobierno de Alejandro Armenta, se engrandece cada vez más. En el primer año de su gobierno se derrumbó ante el electorado. Nada detiene la precipitada caída. Su tumba política, se terminó de cavar antes de los cinco años restantes de su fallido mandato.
¡Réquiem para un gobernador!
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