Adrián Ruíz
Inmerecida distinción. La frustración como comunicador de Pepe Tomé y su inmadurez le aconsejaron mal. En su primer día en las relaciones públicas de Alejandro Armenta, se comunicó con La Entrega, para intentar mofarse. Y salió trasquilado. Un consejo: no te enojes, es negativo para tu salud.
El motivo que lo orilló a escribir en WhatsApp, desde su teléfono privado a La Entrega, fue la columna de hoy dónde es mencionado en el espacio Reporte del Informante. No pasó ni media hora -8:56 horas-que la editora subió la columna. Cuándo Pepe Tomé la había leído y escribió mensajes con su estilo inconfundible de soberbia.
Lo que no pensó es que se equivocó de individuo. No Pepe. No todos los reporteros se apantallan y se rinden por un convenio con el gobierno. Habemos todavía quienes tenemos dignidad y no lo necesitamos. La prueba es que pasó un año y Reporte del Informante y La Entrega, siguen con cabal salud.
Cuándo el reloj marcaba las 9:25 de la noche. Y mientras disfrutábamos de unas ricas conchas de la Flor de Puebla, con un chocolate espumoso -lástima que sean alimentos prohibidos para ti-. Entraron los mensajes de Pepe Tomé.
Como no quería echar a perder el sabor de mis manjares. Esperé unos minutos para contestar. Por lo que recibí tres WhatsApp, del frustrado comunicador que en menos de un año, exhibió sus limitaciones que lo llevaron a la guillotina que accionó su amigo Alejandro Armenta.
El primer mensaje -textual- de las 9:25 horas dice: Felicidades escribes muy bien. La Entrega lo ignoró por las conchas y el chocolate.
El segundo de las 9:27, es una joya de sarcasmo corriente: Ojalá y algún día sea valorado tu gran talento. Te lo deseo de corazón por los miles y miles de lectores que tienes, eres ejemplo de honestidad, de honorabilidad pero sobre todo gozas de un gran prestigio.
Justo cuando disfrutaba mi segunda taza de chocolate y la tercera concha. Entró el tercer mensaje -obvio lo seguí ignorando, el pan y la bebida caliente lo valían-. El tercer mensaje consecutivo fue: Recibe mis mejores deseos que en esta etapa de tu vida coseches lo que siembras día a día con tanto respeto que te ganas.
Después de saborear mis vianda respondí como ameritaba la ocasión: Deseos recíprocos y no son miles los lectores pero si los necesarios que por más de 35 años de reportero he cosechado. Y honesto y honorable soy, respeto ganado contrario a los corruptos. Muchas felicidades.
Seguí: No escribo bien, me gustaría hacerlo, pero me falta mucho como a ti en honestidad y honorabilidad. Piqué a propósito su ego. Por lo que respondió: Pues a las pruebas me remito. En otro mensaje añadió: No tienes calidad moral -no pude contener un jajaja-.
La estrategia funcionó porque no paró: Cuando gustes te lo demuestro. Respiró por la herida: Mírate en dónde estás, encumbrado por lo que eres, una gran persona. Que te vaya excelente. No perderé el tiempo contigo.
Es entendible que lo “corrieran” de Comunicación. Solito se tropezó “El Choco” sólo le dio un pequeño empujón. La Entrega, contestó: Varios gobernadores lo intentaron y más inteligentes y no pudieron dudo que lo puedas hacer tú, pero nada me daría más gusto. Hay diferencias notables que no puedes superar. Adiós y que Dios te bendiga.
Le envié otros dos mensajes: Si puedes -error de dedo- quise decir: Si pierdes tu tiempo o no es problema tuyo, tú te comunicaste conmigo yo siempre te he ignorado. No hagas corajes no es bueno para tu salud -sarcasmo de La Entrega-. Fin de la conversación.
¡Ahorcado sin cuerda!
Reporte del Informante
Gobernador deudor. Por cierto Pepe Tomé, te fuiste por la puerta de atrás para no pagar el compromiso que hiciste con Reporte del Informante, por la publicidad de la precampaña, campaña y los primeros meses de gobierno de Alejandro Armenta. Se tienen las órdenes de inserción como prueba. El gobierno estatal es el deudor. Porque tú no eres nadie.
Alejandro Armenta a diario grita que los anteriores gobernadores endeudaron a Puebla. Y no pagaron los pasivos contraídos. Pero él a través de su “amigo” Pepe Tomé, no líquida las deudas que en su nombre contrajo.
Sobre el tema también existen WhatsApp en los que primero te negaste a pagar. Luego aceptaste hacerlo. Y hasta mandaste un emisario -amigo de la Entrega desde hace más de 30 años-, quién dio la cara. Y pidió disculpas por no poder hacer nada. Por la amistad le dijimos que no se preocupara que el único responsable eres tú.
Si Alejandro Armenta es un cliente moroso, es gracias a la ineptitud de Pepe Tomé. Las relaciones públicas del mandatario se proyectarán al subsuelo.
¡Paga lo que debes!
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