Adrián Ruíz
Gestor ventajoso. Sí, al diputado disfrazado del PT -es priista-, José Luis Figueroa, no le preocupa tener a media parentela en el gobierno estatal. Le debería preocupar “tomarle” el pelo a Alejandro Armenta. Pero sobre todo a poblanas y poblanas por usurpar funciones.
El diputado local del Partido del Trabajo, se ostenta como lo que no es. A José Luis Figueroa como a la mayoría de los funcionarios del gobierno estatal. Pronto se le olvidó quién es. Y de dónde salió.
La Entrega, cuenta con las pruebas -documentos-, que demuestran que José Luis Figueroa, presume un aval profesional, obtenido de manera ilegal. El asunto es más que preocupante para alguien que como el diputado minimiza las incontables irregularidades en las que ha incurrido en los primeros 7 meses de gobierno.
Nada tendría de malo que su esposa María Eugenia Sánchez, sea jueza del Registro Civil. Tampoco que su hijo José Luis Figueroa Ortiz, sea subsecretario de Bienestar estatal. Aunque de entrada ya es nepotismo.
Y no por el cargo de jueza de su pareja sentimental. Porque pretexta el diputado que tiene 10 años de antigüedad. Lo que si es nepotismo claro es la subsecretaría de su hijo. Porque ambos asumieron sus puestos en la presente administración. Con todo y que el Congreso del Estado, es falsamente un órgano autónomo -en la práctica está al servicio del poder Ejecutivo-.
Aún cuándo el delito de nepotismo no lo reconozca José Luis Figueroa. El de tráfico de influencias no puede negarlo también. Sobre todo por el desempeño carente de profesionalismo de su mujer e hijo.
Como jueza María Eugenia, hace su agosto con los matrimonios a domicilio. Por cada enlace civil, cobra cuotas prohibidas por el Registro Civil. El negocio que tiene por ese concepto y por las defunciones con las funerarias. Le dejan pingües ganancias.
La protección que José Luis Figueroa, brinda a María Eugenia – no como esposa-, como jueza. Impide que la responsabilicen por la corrupción que ha incrementado en los últimos meses.
El juzgado tercero de lo civil, tiene propiedad: María Eugenia Sánchez. Bajo ninguna circunstancia la pueden mover de la envidiable plaza en la capital poblana. Tiene derecho de picaporte para todo tipo de “tranzas”. La protegida juez, permanecerá en la posición los siguientes cinco años y un poco más.
El par de Luises -diputado y subsecretario-, han formado una dupla muy conveniente para los bisnes que emanan de la Secretaría de Bienestar. El diputado, al mismo tiempo de “legislar”. Retomó su labor como “coyote” para bajar recursos al agro.
En gran parte de los seis años pasados. José Luis Figueroa, bajó recursos para campesinos, condicionados al pago de un alto porcentaje. Ahora con el fueron de diputado local. Las puertas se le abren con mayor facilidad. Y las cosas se le dan sin el esfuerzo de antaño.
A reserva de ampliar más los temas del falso diputado local. La Entrega adelanta una de las variadas acciones de los Figueroa:
Si por alguna razón alguien necesita apoyos de la Secretaría de Bienestar. Se equivoca si toca la puerta del secretario Javier Aquino. Tampoco la del subsecretario Figueroa Ortiz, es la buena. Todo pasa por las manos del diputado local.
Numerosas personas que necesitan apoyos para viviendas. Llegaron con José Luis Figueroa -hijo-, para pedir ayuda. La respuesta fue: “primero hablen con mi papá. Si autorizas adelante”. Los interesados optaron por rendirse. Conocen al interfecto. Saben que el ego se le elevó a las nubes.
Tuvieron buena relación antes de ser diputado. Los buscaba. Les pidió favores. Ahora ni el saludo les brinda. Los mira por encima del hombro. Es un diputado, no un mortal común.
José Luis Figueroa y familia, minimizan las ilegalidades que los rodean. El diputado hasta se cree que es abogado. Lo peor que puede hacer el ser humano es tratar engañar a quienes lo conocen a la perfección. Pero todavía más grave es vivir creyendo sus mentiras, se llama: mitomanía.
¡Mitómano irremediable!
Reporte del Informante
Salarios de lujo. Tener a un familiar laborando en las secretarías de Movilidad y Transporte y la de Planeación y Finanzas, es un privilegio de muy pocos. Los dos lugares ofrecen los salarios más altos de la administración estatal.
Sin contar que en las dos partes las entradas “extras”, general miles y hasta millones de pesos.
Los funcionarios alcanzan salarios hasta de 93 mil pesos. También los hay de 76, 63 y 23 mil. En la SMyT, labora un descendiente directo de la familia Sarabia de la organización 28 de Octubre.
¡Sin rencillas!
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