Adrián Ruíz
Bomba detonada. Un escándalo de dimensiones desproporcionadas. Se desató en el seno de la familia Pastor Betancourt. Se trata del seno de la Fiscal General del Estado -Idamis-. Y no es precisamente el nepotismo que también envuelve a la impartidora de justicia. El alboroto desatado es más grave de lo imaginado.
Es un asunto que sólo su posición privilegiada como Fiscal de Puebla. Le permite contener al interior de la institución del bulevar 5 de Mayo y 31 oriente. Los hechos ocurrieron hace dos semanas en la zona al sur de la ciudad.
El bochornoso hecho se salió de control. De los reclamos justificados de la persona ofendida. Pasaron a los golpes. Lo que derivó en una denuncia en su contra por lesiones.
La historia dio un giro de 360 grados en contra de la víctima, quién pasó a victimario. Por la agresión procedió la demanda en su contra y se encuentra recluido en prisión.
Nada sencilla está la situación de quién impotente por la humillación. Se equivocó y agredió a la persona cercanísima a la Fiscal Idamis Pastor Betancourt. Todo el peso de la ley caerá sobré él, para hacerlo a un lado.
Por supuesto todo se manejo con hermetismo total en la Fiscalía General del Estado. A ninguno de los involucrados conviene que salga a la luz pública el hecho. Dejaría daños colaterales de gente que nada tienen que ver en el asunto.
La Fiscal Idamis, extremó precauciones en el manejo de la denuncia. A toda costa evitó que más gente de la necesaria se enterará del problema que se suscitó en su entorno familiar. Y es que en juego están poderosos intereses políticos.
Fuentes confiables -tres al menos- de La Entrega, nos relataron con lujo de detalles lo sucedido hace 15 días, aproximadamente. Y la verificación de la persona detenida. Por razones de no afectar a los involucrados nos reservamos los nombres por el momento.
Tan delicado es el tema que la Fiscal, responsable de atender la denuncia. Por su completa discreción fue premiada con una dirección en la Fiscalía General del Estado.
El problema no es nuevo. Explotó hace algunos días. Y si no lo “controlan”, acarreará consecuencias costosas para todos los involucrados.
¡Penden de un hilo!
Reporte del Informante
Buena intensión. Qué el deporte en Puebla, sea impulsado después de al menos 7 sexenios gubernamentales -42 años, desde Guillermo Jiménez Morales-. Es algo loable de Alejandro Armenta. A ninguna administración -de las que tiene memoria La Entrega- le interesó voltear la mirada a las competencias deportivas.
Ese es el lado positivo. La otra cara de la moneda. Revela la cruda realidad. Y no sólo del deporte poblano. En general el nivel en México es pobre.
Aunque siempre es bueno sembrar la semilla. Con el riesgo que los gobiernos venideros. Vuelvan a enterrar las ilusiones de la juventud poblana.
En el término justo la Olimpiada Nacional 2025, volvió a revelar el nivel -bajo- real de la delegación poblana. Volvió a ubicarse fuera del top ten del medallero general. Las escasas 11 medallas de oro, fueron insuficientes para superar el escalón 25 de la clasificación. De un total de 36 representantes del país.
Se requiere de intenso trabajo del gobierno del estado -a través de la Secretaría del Deporte y Juventud a cargo de La “Bonita” Sánchez-. Los presidentes de las asociaciones deportivas -la mayoría sólo ven el negocio-. Por supuesto los deportistas, quienes son apoyados por sus familiares.
Los 11 oros, conseguidos por atletas poblanos fueron: 3 en luchas asociadas -grecorromana y libre-. Un par en gimnasia de trampolín. Otras 3 en atletismo. Una más en judo. Otra en rugby y una en escalada.
Muy lejos de las 480 preseas doradas del campeón Jalisco. Las 264 de Nuevo León, segundo lugar. Y las 172 de Baja California del tercer sitio de la clasificación general.
Sin demeritar el esfuerzo de los deportistas poblanos. Ni el positivo apoyo del gobierno de Alejandro Armenta. Se necesitan más que buenas intenciones para que Puebla, sea tierra de campeones.
El esfuerzo de que Puebla, fuera sede del boxeo. Deporte en el que se desempeña “La Bonita” Sánchez, albergó esperanzas de que los poblanos se bañaran de oro. Pero la frustrante participación de los pugilistas poblanos no alcanzó.
Tanto que en la función inicial, ninguno de los participantes locales, salió con el brazo el alto. El gobernador Alejandro Armenta, se salió molesto de gimnasio Miguel Hidalgo. Para trasladarse mejor al juego de béisbol de Pericos de Puebla.
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