Adrián Ruíz
Presume palanca. Los viajes de fin de semana al interior del estado de Heriberto Márquez de la Rosa, director de Educación Primaria de la SEP. Obedecen a su campaña anticipada para una diputación local. Aprovecha para pasar a Veracruz a “descansar”.
Heriberto Márquez, visita constantemente municipios del norte del estado. Principalmente Teziutlán, Tlatlauquitepec y Zaragoza. En cada uno de los lugares expone: tengo la venia del gobernador Alejandro Armenta, para promocionarme.
El profesor asiduo a las bebidas embriagantes. Se expone a accidentes vehiculares como el que sufrió recientemente en compañía de una “amiga”.
Lo lamentable de Heriberto Márquez es que ni cuenta con el visto bueno de Alejandro Armenta. Y tampoco que le vayan a dar una candidatura para legislador local.
El vivales profesor protegido del secretario Manuel Viveros Narciso. Aprovecha el nombramiento de la SEP, para acudir a los municipios con los gastos pagados.
Márquez de la Rosa, asumió la dirección de Educación Primaria, gracias a la vieja amistad con el secretario Manuel Viveros. Estudiaron juntos en la Normal Rural de Teteles. Por ello considera que es intocable en la SEP.
El favor de su amigo el secretario a pesar del alcoholismo que padece, para hacerlo funcionario de la SEP. No es suficiente para Heriberto Márquez de la Rosa. El diminuto poder lo mareo. Y ahora pretende que está apadrinado por Alejandro Armenta para una curul en el Congreso del Estado.
Lo primero que debería hacer. Es cumplir con su trabajo en la oficina de Educación Primaria. Las quejas constantes por faltar a laborar forman parte de su historial como servidor público.
Tampoco es una situación que le preocupe a Heriberto Márquez. Porque al interior y fuera de la SEP, grita: pueden quejarse con quién quieran. Nada pueden hacer contra mi. Mis amigos el gobernador y el secretario de Educación Pública, me protegen.
Así se las gasta el todopoderoso director de Educación Primaria, quién ya camina, actúa y se comporta como diputado local. Ni Manuel Viveros, asume actitudes de divo. Con todo y que podría estar más cerca de una diputación que su “protegido”.
¡Presume sin ser!
Reporte del Informante
A dos fuegos. Mientras el vicealmirante Francisco Sánchez “cacaraquea” la desarticulación de siete patrullas clonadas. Otras decenas son utilizadas por la delincuencia a lo largo y ancho del estado en retenes falsos para atracar a automovilistas -sucesos revelados por La Entrega años luz-.
Sobre todo en la carretera que conduce a Esperanza. En la caseta los falsos policías y bandas, asaltan sin la menor oposición. El Ejército, apostado en el lugar se hace de la vista gorda.
Pero el secretario de Seguridad Pública, espera la señal de Caminos y Puentes Federales -Capufe-, para instalar cámaras de videovigilancia en ese tramo carretero. O lo que es lo mismo: hay que esperar sentados. Y más tardarían en colocar el equipo que en destruirlo. Se trata de un lugar sin ley. O mejor dicho la ley de la delincuencia.
No son necesarias patrullas clonadas. Tampoco equipo de video vigilancia. Los automovilistas son atracados por delincuentes, agentes viales y policías.
Agentes viales de toda la zona conurbada de Puebla. A diario establecen retenes para robar a la ciudadanía como el de la lateral de la vía Atlixcayótl. Un grupo de salteadores con uniforme atracan bajo instrucciones de Guadalupe Cuautle -edil de San Andrés Cholula– y su esposo Edmundo Tlatehui -edil del mismo municipio-.
Poblanas y poblanos se encuentran entre doble fuego. No saben de quien cuidarse más. Si de los que utilizan placa y uniforme o de los compinches que pululan por todas partes. La única diferencia entre los dos bandos es la violencia.
Sí como afirman mandos policiacos del estado: “la barredora no existe”. Es por que ellos lo saben y lo saben bien. Tan bien que los policías de la zona conurbada tienen su horario para atracar el cual no pasa de las 19 horas.
Es obvio que las operaciones ilícitas resultan de pactos policiacos con el crimen organizado, quien dicho sea de paso está más organizado que la policía. Mientras todo esto acontece los “big leagers” del billete caliente, operan grandes y jugosos negocios tirando migajas de supuestos apoyos en las comunidades.
¡Atracadores con placas!
ru*****@*****il.com




