Adrián Ruíz
Mal ejemplo. La similitud de Gabriela “La Bonita” Sánchez como deportista y funcionaría pública es: la deshonestidad. Es penoso que la boxeadora poblana, se haya contaminado de la corrupción del gobierno de Alejandro Armenta.
Lo más vergonzoso es que puso en mal a Puebla y los poblanos en el escaparate internacional de boxeo. La fraudulenta pelea del sábado pasado contra la argentina Tamara Demarco. Exhibió la pobreza deportiva de Gabriela Sánchez.
Con la misma soberbia de Alejandro Armenta. Después de la suspensión de la pelea. Reclamó que Tamara se negaba a cumplir con el compromiso.
Cobijada por el comentarista “estrella” de Televisa -antes de TV Azteca-, Carlos Aguilar, conocido como el “Zar” del boxeo, quién se desgañitó gritando todo el tiempo que la herida de Tamara, había sido por un golpe de poder de “La Bonita”. Antes demeritó el derechazo que puso en la lona a Gabriela. Narró que fue un izquierdazo.
Es inexplicable como a unos metros de distancia y experto en boxeo, haya visto una pelea diferente a la que vio el autor de La Entrega, que la presenciamos desde la cuarta fila. Bueno si es explicable: intereses monetarios.
El descarado parcialismo hacía la deshonesta Gabriela. Fue más descarado al exigir el equivocado comentarista: que se proclamara campeona mundial a la pugilista poblana.
Los poderes del dinero y gobierno -Alejandro Armenta-, propician está clase de engaños y atropellos pagados. Intenta por todos los medios hacer creer a la gente -no a la afición conocedora de boxeo-, que “La Bonita” Sánchez es una boxeadora fuera de serie. Y desde hace 12 meses, una funcionaría pública ejemplar. En ambas actividades es mediocre.
Tampoco es mala. Sólo mediocre. Es decir del montón. Con sobrada valentía, que la hace una peleadora “fajadora”, carente de argumentos boxísticos que posen los campeones mundiales.
La Entrega, fue el único medio que publicó la realidad de la pelea: que había sido un cabezazo y no un golpe. La protuberancia en la frente de Gabriela, no dejó lugar a dudas.
En el auditorio GNP, en el instante de la suspensión de la contienda. La Entrega expuso a las personas que nos acompañaron: “La herida en el párpado de la argentina, fue de un cabezazo. Es peligrosa, no debe seguir boxeando, corre riesgo el ojo”.
En coro respondieron: “Cómo puedes decir eso. Acaso no eres poblano. Tienes que apoyar a “La Bonita”. Y la argentina se rajó. La poblana la cortó de un golpe”. La respuesta de La Entrega los dejó callados: claro que soy orgullosamente poblano. Pero como reportero y conocedor de box, debo ser imparcial.
Y lo que vio La Entrega fue un certero cabezazo. Y una caída oficial de “La Bonita”. Sólo los deshonestos pretenden ver las cosas diferentes.
Para remarcar la deshonestidad deportiva de Gabriela Sánchez, el Consejo Mundial de Boxeo, aclaró: fue un cabezazo accidental” -pero testarazo ilegal- y no un golpe como argumentó la esquina de la poblana, lo que ocasionó la cortada de Tamara Demarco.
El organismo de boxeo, decretó que el cinturón interino de peso mosca del CMB, seguirá vacante. “La Bonita” Sánchez, también se quedó sin su título plata porque renunció al fajín al disputar el interino. Es decir se quedó como el perro del hortelano.
Vaya fiasco, ni como ayudarla. La petulancia de Gabriela Sánchez, aprendida de Alejandro Armenta, la llevó a hacer una declaración temeraria: “voy a buscar pelear con Gabriela Fundora -campeona mundial mosca absoluta-.
Sabrá “La Bonita” Sánchez, la dimensión de sus palabras. La norteamericana Fundora, está lejos de ser uno de los “flanes” que le han conseguido a Gabriela.
La campeona mundial indiscutible, tiene apenas 23 años de edad, por los 31 de Sánchez. Fundora se mantiene invicta en 17 peleas, con 9 nocauts. Nada que ver con 12 victorias de “La Bonita” por 6 derrotas. La diferencia entre las Gabrielas -Fundora y Sánchez-, es infinita.
Una es campeona mundial absoluta -no de plata, ni interina-. Y la otra no es nadie. Puebla no es, ni ha sido, ni será tierra de campeones -en boxeo- como gritan y presumen Armenta y “La Bonita”. Son deshonestos y antideportistas. En eso sí son monarcas universales.
¡Tierra sin campeones!
Reporte del Informante
Finísimas personas. El pasado lunes en la oficina de la Fiscal, Idamis Pastor Betancourt, tuvo lugar una reunión muy particular. Recibió la visita de Pepe Layón, hermano de Norma, directora de Carreteras de Cuota.
El conocido personaje y sus “guaruras” fueron recibidos como un rey y su lacayos. A sus camionetas blindadas les abrieron espacio sobre el bulevar 5 de Mayo. La fiscal y Pepe Layón, convivieron a carcajada abierta.
¡Organizan trama!
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