viernes, marzo 6, 2026
spot_img
InicioColumna La EntregaNuevo mando en penal

Nuevo mando en penal

spot_img

Adrián Ruíz
San Miguel secuestrado. El amafiado grupo de veracruzanos, encabezados por el vicealmirante Francisco Sánchez -secretario de Seguridad Pública Estatal- y Jorge Ortiz Delgadillo -director del Cereso San Miguel-. Encontraron la fórmula ideal para la explotación “comercial” del penal.
Sabedores que el reclusorio es un “tianguis dónde todo se compra y todo se vende. Pusieron en marcha la explotación al máximo para la obtención de recursos millonarios Para ello se valen del peligroso recluso: Marcos “El Pelón” Pavón.
El Pelón, se encarga de “administrar” San Miguel en casi todos los giros. Cómo jefe al interior del reclusorio es el encargado de cobrar hasta por respirar. Y quién no coopera se expone a severas golpizas. Autorizadas por el director Jorge Ortiz.
Los principales negocios que regentea son: alquiler de teléfonos celulares. Renta 500 aparatos de telefonía a razón de 200 pesos semanales. Lo que genera 100 mil pesos.
Otra de las mayores entradas es la compra -forzosa- de botellas de tequila de la marca Rancho Escondido. Cobra por cada una mil pesos. Y no es voluntaria la adquisición. Por las noches, pasan a las celdas los custodios en turno para dejar los frascos de alcohol.
Al menos se distribuyen 100 botellas diarias que tienen un costo de 100 pesos. Lo que deja una ganancia de 900 pesos por unidad. Para un total de 90 mil pesos diarios.
Otro fuerte ingreso lo marca la renta de pantallas de televisión con señal de cable. Los internos con acceso a este privilegio se suman por centenas. Y pagan por cada aparato 300 pesos semanales.
Para que algunos presos sin ingresos y sin visitas familiares. Puedan acceder a estos lujos. Prestan sus servicios como lustradores de calzado. El pelón, mandó construir 400 cajones para “bolear” y se los renta.
La venta de drogas, mercancía robada -ropa, calzado, relojes de lujo, artículos de oro y plata y todo lo inimaginables-, suman a los millones de circulante que arroja a diario el penal de San Miguel. Mercado con el que se dan vuelo los “jarochos”: Francisco Sánchez y Jorge Ortiz, con amistad y mañas reforzadas en su paso por el gobierno de Veracruz.
Ambos personajes dignos representantes de la corrupción a la alta escuela. Ahora en Puebla, volvieron a unir fuerzas para seguir con el camino trazado de la deshonestidad. Y que pone en vergüenza a la Secretaría de la Marina.
¡Sin escrúpulos!
Reporte del Informante
Cambios sin cambios. Los intrascendentes “movimientos” que inició en su equipo Alejandro Armenta. Demuestran dos cosas: una que carece de gente. Y dos que su gobierno seguirá igual o peor que el primer año de administración.
Sin duda se trata de un gobierno improvisado. Por ningún lado se observa líder alguno. Nadie se atreve a asumir personalidad propia. Y como podría darse. Si el propio Alejandro Armenta, es un político de medio pelo que gobierna con la boca desenfrenada.
Los arribos de Isauro Rendón y Pablo Salazar a las subsecretarías de gobernación. Carecen de la menor importancia. Estarán bajo el control del peor mal de la Secretaría de Gobernación: Samuel Aguilar Pala, “infiel” comparsa de Alejandro Armenta.
Las salidas de gobernación de Mario Rincón y Francisco Ramos a nadie deben extrañar. De alguna manera son residuos del morenovallismo, que tanto denosta y odia Armenta Mier. Y a quien le debe la gubernatura. Si porque el exgobernador Rafael Moreno Valle. Lo perdonó para no meterlo a la cárcel.
Sí, Moreno Valle contaba con todas las pruebas documentadas para fincarle responsabilidades -pero esa es otra historia-. De hecho le abrió una denuncia que estuvo a punto de efectuar el entonces Procurador, Víctor Carrancá.
Los primeros movimientos que hizo Alejandro Armenta en el gabinete. Son de funcionarios de gente “segundona”. Sin peso específico en las decisiones del rumbo del gobierno.
Aunque en realidad con excepción de José Luis García Parra “El Choco”
. Ningún funcionario opina en lo mínimo sobre la pésima administración. Y menos proponen mejoras. Hasta Samuel Aguilar Pala, quién se supone es el segundo al mando se agacha ante los regaños que recibe del autoritario gobernador.
La condición de “agachón” le permitirá seguir en el puesto -y hacer negocios a espaldas de su “amo”-. Porque de acuerdo al propio Alejandro Armenta. No podría hacer lo mismo con Silvia Tanús, por el respeto que le tiene a su maestra -de raterías-.
¡De mal en peor!
ru*****@***il.com

la-entrega-reporte-del-informante
RELATED ARTICLES

Most Popular

spot_img