Adrián Ruíz
Salven a Puebla. Sólo en el discurso -y la mente- del gobernador Alejandro Armenta. Las maquilladas estadísticas de la Secretaría de Seguridad Pública. Y por supuesto de los “silbidos” de los jilgueros cotidianos, los índices delictivos en Puebla, han disminuido.
Mientras Alejandro Armenta, se luce en cabalgatas -Atlixco- sin ninguna aportación a la ciudadanía. En el municipio con el mejor clima del mundo. La delincuencia sigue desatada en todas sus modalidades.
En general el estado poblano, vive un ambiente de terror. Poblanas y poblanos, están indefensos ante el “poderío” delincuencial. Y el gobierno duerme el sueño de los justos.
El municipio de Atlixco –a pesar de lo que dice la presidenta Ariadna Ayala Camarillo-, hace más de cuatro años está sometido por la mafia colombiana. A diario los atlixquenses, son víctimas de la delincuencia. La impunidad con las que actúan, es más que sospechosa.
Para variar la madrugada -2 horas aproximadamente- de este martes la zona residencial El Rocío a escasos 2 kilómetros del Cristo. Habitantes de cuatro casas fueron sorprendidos por 4 encapuchados, con armas cortas -pistolas- para ser asaltados de manera violenta.
Sin el menor obstáculo con el cobijo de la noche. La cuarteta de hampones, sometieron al vigilante del fraccionamiento. Para dirigirse a los estacionamientos de las cuatro casas y apoderarse de dos camionetas. Una Seat, modelo Arona con placas de circulación UBC071-B Modelo 2025, color blanco y una Renault KICKS 2025 gris.
En cuestión de minutos ingresaron a los cuatro domicilios. Ataron a los propietarios. Para llevarse joyas, efectivo, pantallas y electrodomésticos. Entre muchos objetos de valor.
El fraccionamiento El Rocío, ubicado en Libramiento Puebla-Izúcar de Matamoros 4701 La Trinidad, Tepanco a la altura del puente Cantarranas II, a escasos dos kilómetros del Cristo. Cómo todo Atlixco y los restantes 216 municipios del estado. La seguridad brilla por su ausencia.
Y no puede ser de otra manera. Si el responsable de la Seguridad Pública en Puebla, vicealmirante Francisco Sánchez, se la pasa en las “mañaneritas” diarias de Alejandro Armenta. Y es su sombra en todos los eventos del gobernador.
Es partícipe de las inútiles “faenitas” comunitarias. En lugar de aplicarse en la seguridad de la ciudadanía. Con tanta actividad de varón de “compañía” a qué hora trabaja el vicealmirante, para desquitar el salario como funcionario público. Porque como elemento de la Marina, le cae puntualmente. Sin contar los “extras” de los cuerpos policiacos y los Ceresos del estado.
¡Sin trabajar!
Reporte del Informante
Avestruz escolar. Un personaje que ha pasado desapercibido en los ocho meses de gobierno estatal. Pero que ha hecho de las suyas es: Alejandro Sánchez Ramírez, director del Colegio de Bachilleres del Estado de Puebla -COBAEP-. Llegó al cargo por recomendación de su amigo Alejandro Armenta.
Vocifera que Alejandro Armenta le debe favores en su carrera política. Sobre todo porque le dejó el camino libre al “tocayo”, -así lo llama- en la presidencia municipal de Acatzingo. Según él, le correspondía la designación. Cuándo los dos formaban parte de las filas priistas.
Como director del COBAEP, Alejandro Sánchez, tiene permitido concretar todos los negocios que emanan de la noble institución. Manejar bajo perfil le ha permitido, pasar desapercibido en cobro de cuotas del seguro médico para los alumnos.
Lo que representan ingresos millonarios -millones y medio-, cada seis meses. Lo grave es que ninguno de los educandos cuenta con servicio médico. Sólo con la promesa de Alejandro Sánchez, para ser atendidos en caso de accidente dentro de los planteles educativos.
Pronto encontró la fórmula para enriquecerse. A La Entrega, llegó información que le entró a la venta de plazas de maestro. Los codiciados lugares se cotizan en más de 150 mil pesos el “tocayo” lo puso dónde hay. Cómo a la mayoría de amigos y compadres.
El COBAEP, sigue el rumbo de la corrupción que por sexenios no ha desviado. En la persona de Alejandro Sánchez, cobra mayor fuerza.
¡A la sombra del tocayo!
ru*****@*****il.com




