Adrián Ruíz
Joven atractiva. Si por casualidad tiene que acudir al Juzgado Cuarto del Registro Civil. Para realizar algún trámite. Lo mejor será que no lo haga. A menos, claro que esté dispuesto a perder 3 o 4 horas de su tiempo. El riesgo de no ser atendido es del 90%.
Y no es por ineptitud de la bisoña jueza Macrina Téllez Arias. Es debido al total desconocimiento del funcionamiento del juzgado de la abogada recién titulada. La joven inexperta en su primer trabajo profesional. Recibió la oportunidad de parte del secretario de gobernación Samuel Aguilar Pala.
La atractiva jovencita nada sabe de las actividades del juzgado del Registro Público. No tiene la culpa de las largas filas que a diario esperan ser atendidos.
Algunos atributos y méritos debe tener Macrina Téllez, para que Samuel Aguilar. Haya abierto un importante espacio para la recién egresada de la carrera de leyes. Al parecer en la actual administración la señal de corazón es llevada a la práctica de parte de los servidores públicos.
El secretario de gobernación es tan magnánimo y de un “corazón” tan grande, que brindó la oportunidad a Macrina Téllez. Sin más “interés” que apoyar a la juventud -aunque sea nada más a ella-. El sexagenario funcionario tiene su “corazoncito”. Y lo tiene muy grande.
Para tener cerca -a unos pasos- a la flamante nivel jueza. Samuel Aguilar, ordenó su adscripción al Juzgado Cuarto del Registro Civil de la capital poblana. Las instalaciones se encuentran en el CIS, que está a un costado de Casa Aguayo en el barrio del alto. A unos metros de la oficina del secretario de gobernación.
A diario el Juzgado Cuarto se satura de solicitudes de diferentes trámites. Los empleados a las órdenes de Macrina Téllez, tienen que salir a atender sus demandas y quejas. Pedir que tengan paciencia. Y que serán atendidos lo más pronto posible.
Mientras la jueza encerrada en su oficina. No sabe que hacer para solucionar el grave problema que se presenta a diario en el CIS, al respaldo del Centro de Convenciones.
Las viejas prácticas priistas en las que los servidores públicos, aprovechaban sus posiciones para dar empleos al sector femenino -principalmente-. O ingresarlas a las nóminas -como aviadoras-. Fueron retomadas en la actual administración. Por supuesto con los “favores” obligatorios.
El “cobro” por ingresar al presupuesto gubernamental es que acostumbran políticos de la vieja guardia como Samuel Aguilar Pala. La ventajosa costumbre no cambia. El secretario de gobernación, sabe sacar provecho de su posición.
¡No cambian!
Reporte del Informante
Damas serviciales. El agravio que sufrió la secretaria de turismo -chasquido de dedos-, Carla López Malo. Ninguna mella provocó en la dignidad de la secretaría de Turismo. Por el contrario se arrodilló ante su ofensor -Alejandro Armenta-.
Cada quién toma las cosas a su conveniencia. Y Carla lo hizo de la manera cómica. Utilizó el agravió en la promoción de la temporada de chiles en nogada. Si lo asumió por convicción es que no tiene valores. Si lo hizo por obligación es peor porque humillarse de esa manera es no quererse a si misma.
Es penoso pero el que por su gusto muere hasta la muerte le sabe. La secretaria de turismo se suma a las mujeres sumisas del gabinete poblano. Todo sea por encumbrarse políticamente. Sin importar el precio a pagar.
Lo que si debe analizar en adelante es que no la lleven derecho y sin escalas al matadero. La pobre secretaria, salió a decir que por causas de la gentrificación -oferta y demanda de vivienda-. Se impondrá un impuesto del 3% al ramo hotelero.
¿Qué tiene que ver el fisco con la gentrificación?. Por fortuna la capital poblana está lejos de padecer por la gentrificación. Fenómeno que se da cuándo la demanda supera a la oferta en cuanto a vivienda.
Aunque está situación se da en las grandes urbes como la ciudad de México. Lo cierto es que algunos de los problemas de la gentrificación como la falta de servicios están presentes en Puebla.
Tampoco tiene nada que ver la gentrificación con el turismo. Carla López Malo, no consigue impulsar las visitas al estado de Puebla. Y pretende inmiscuirse en otra rama que no le compete.
¿Acaso la secretaria de turismo, seguirá los pasos de la “Bonita” Sánchez que aparece hasta en la sopa?. La pugilista no puede ordenar el funcionamiento de la Secretaría del Deporte -no tiene ni pies ni cabeza. Todos hacen lo que quieren-. Pero prioriza su labor como dama de compañía de Alejandro Armenta.
¡Echos bolas!
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