Adrián Ruíz
Poblana respaldada. El próximo domingo tendrá verificativo un evento masivo con dedicatoria a la presidencia municipal capitalina. Se trata del retorno de la doctora Celina Peña Guzmán, subsecretaria federal de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
La reconocida doctora con reconocimiento nacional. Además de sus logros como científica, tiene la fortuna de ser amiga cercana de la presidenta Claudia Sheinbaum. Tras un paso fugaz por la administración corrupta de Alejandro Armenta. La persona que manda en el país la incorporó a su gabinete.
Que bueno que Celina Peña, aprovechó el llamado de Claudia Sheinbaum. Para dejar un gobierno -Puebla- sin futuro político. Si se hubiera quedado hubiera seguido los pasos de los funcionarios estatales: la corrupción.
La cercanía con Claudia Sheinbaum, le permite un prometedor crecimiento en la política. Con Alejandro Armenta, el único camino es el enriquecimiento ilícito. Característica de un gobernador sin escrúpulos para el dinero mal habido. Y las alianzas con el hampa -financiera de su campaña-.
La joven doctora -50 años-, tuvo “malos” ratos durante su trabajo en el gabinete armentista. Se involucró con gente “enferma” hijo de un funcionario de Movilidad y Transporte y otro tampoco nada recomendable.
Aunque su imagen pública no es tan conocida. Su trabajo ha crecido de publicitarse mediáticamente. Pero no es ninguna improvisada en el servicio público.
Entre otras cosas fue regidora de Educación Pública. Trabajó en actividades culturales, deportivas y sociales en el ayuntamiento de Amozoc.
Tuvo un paso como encargada de despacho de la Secretaría Académica de la Universidad Tecnológica de Puebla. Se desempeñó como docente en niveles de secundaria, media superior y superior del Colegio Particular Enrique Sánchez. Sin embargo lo más importante es la amistad con Claudia Sheinbaum.
La reaparición de Celina Peña en Puebla. Será un claro mensaje para Alejandro Armenta y sus barajas devaluadas: Laura Artemisa y José Luis García Parra, quienes por más millones de pesos que les inyecten -del erario público-. Y las ilegales campañas emprendidas desde hace meses. Nada más no crecen. Y menos entran en el gusto de poblanas y poblanos.
El fin del evento masivo que organizaron en favor de Celina Peña, no se sabe. Porque una cosa es que sea amiga de Claudia Sheinbaum. Y otra muy diferente que pueda ser candidata a la presidencia municipal.
Sí como se pretende que la elección del candidato o candidata de Morena, será por encuesta. En Puebla sólo un personaje tiene las preferencias de la ciudadanía: se llama José “Pepe” y se apellida Chedraui Budib. Nada ni nadie más.
¡No se hagan bolas!
Reporte del Informante
Besamanos obligado. La obligación de los “queda bien” de asistir al informe de Cecilia Arellano, no se hizo esperar. La Entrega, acudió para verificar el grado de lambisconería y escuchar la desinformación de las actividades como presidenta del DIF Estatal.
Las falsas sonrisas y fingidos saludos por un momento nos hicieron pensar en vanas esperanzas que Cecilia Arellano, se sincerara por lo menos una vez. Pero no ocurrió, fue todo lo contrario. Aprendió la hipocresía del mejor: Alejandro Armenta.
Sin duda tal para cual. Una de las actividades más importante en los 15 meses al frente del DIF, fue apadrinar el restaurante de Zavaleta, Romellas de sus amigos delincuentes: Javier Milian y Erika Rubio. Evento en el que involucraron a la conductora Andrea Legarreta.
Eso sería una clara muestra de honestidad y sinceridad. De parte de Cecilia Arellano y Alejandro Armenta, quienes presumen de que actúan por AMOR A PUEBLA. Para los aplaudidores que acudieron al Centro de Convenciones a escuchar los pretendidos logros de una ejemplar “samaritana” -Cecilia Arellano-, la colocarán en los cuernos de la luna.
Alejandro Armenta y Cecilia Arellano, piensan que engañan a la ciudadanía. Los engañados son ellos. Carecen de credibilidad. Por más que maquillen la pobre situación del estado poblano. Las evidencias los delatan.
¡Informe incompleto!
Alertas reporteros. No se arriesguen a perder sus empleos por “obedecer” la línea de preguntas que les exige el inepto Pepe Tome. Porque luego le tienen que ir a pedir el favor que los emplee. La historia no tiene desperdicio.
¡Desconocer la dignidad! ru*****@***il.com





