Adrián Ruíz
Revista fantasma. Más de la mitad de las 37 mil unidades -circulantes- del transporte público en el estado de Puebla. Se declaran incompetentes para pasar la revista vehicular. La medida de la Secretaría de Movilidad y Transporte, es un obstáculo insalvable.
La secretaria Silvia Tanús, sin propuestas concretas a los transportistas. Deja que transcurra el tiempo. Porque sabe perfectamente que la modernización no se dará. Sólo fue una bandera que ondeó fuerte para captar reflectores. El intentar proyectarse en la administración estatal.
El fin de la revista vehicular ha sido, es y será: una complicidad pactada entre transportistas y la SMyT -antes SCT y más atrás Dirección de Tránsito-. El “moche” y la “milpa”, se hacen presentes con singular alegría.
A Doña Silvia Tanús, le “rechoca” el billete. Ignora con que se degusta ese suculento platillo. A medida que se acerque noviembre, las tuercas a los concesionarios se aflojaran. Las tarifas por la revista se establecerán. Y colorín colorado. Todos felices y tan contentos como siempre.
¿Qué va a pasar con la modernización?. Si al menos 20 mil vehículos, necesitan ser reemplazados. Los transportistas propietarios de las unidades. Carecen de medios económicos para la adquisición de nuevos automotores.
De hecho por las calles de la ciudad y colonias aledañas. Circulan “chatarras” que hace años cumplieron el ciclo de más de 10 años de servicio. Los vehículos además de ser peligrosos para los usuarios. Son contaminadores del medio ambiente.
En la práctica muy pocos camiones, combis y taxis -servicio público mercantil-, están aptos para circular reglamentariamente. El dilema de transportistas y autoridades es el gasto millonario para comprar nuevas unidades. Ninguna de las dos partes está dispuesta a “soltar” el recurso.
Las dos partes tienen capitales suficientes para financiar los vehículos. Pero el gobierno no tiene ninguna obligación de patrocinar las adquisiciones. Y los propietarios, no están dispuestos a desembolsar lo obtenido durante años.
La modernización del transporte poblano por diversos factores. No sé dará. Lo que si habrá. Será aumento a la tarifa. La presión al respecto empezó a aumentar.
Los concesionarios empezaron a buscar la “llave” -$$$-, para saltar la revista. La negativa de la SMyT, es firme hasta el momento. La oferta y demanda, serán determinantes en el futuro inmediato.
¡Aumento a la tarifa!
Reporte del Informante
Mecha encendida. Minutos después de la aprehensión de Alejandro “N”, comandante de la Unidad de Investigación adscrita a la Fiscalía Especializada en Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares. Una fuente bien informada avisó a La Entrega sobre la detención.
Estábamos cerca de los hechos -El Carmen-. Acompañados de un amigo de la Fiscalía. Le pregunté al respecto. Me respondió que no sabía nada. Sólo lo que le informé en esos momentos. Nos dijo que había saludado al comandante en días pasados. Y lo notó tranquilo.
La confirmación ocurrió unos minutos después. Se supo que el comandante es probable responsable del delito de intimidación. Debido a la denuncia de una persona para que no abriera la boca. Sobre sus probables nexos con el delincuente Federico “N” alias “Patuleco” -en prisión desde el pasado 7 de julio-.
Lo interesante y por lo que La Entrega, deduce que la detención de Alejandro “N” es apenas la punta del hilo de la enorme madeja que relaciona a policías ministeriales con la delincuencia. Es la conversación telefónica de “alguien” en el baño de conocido restaurante, dónde se encontraba por casualidad La Entrega.
En voz baja el hombre casi murmuró: ya supiste lo de aquél. La contestación no la sabemos. Pero la respuesta fue elocuente: está cabrón. No va a salir. Van a rodar varias cabezas.
Sin interrupción siguió: la cosa se va a poner fea en la Fiscalía. Más vale oír, callar y estar atentos. Estamos en contacto. Adiós.
Minutos después se lavó las manos y se dirigió a la mesa, dónde lo esperaba otro individuo. El temor es fundado. Un solo agente ministerial, por muy comandante que sea. No le alcanza para proteger delincuentes. Se necesita más gente.
¡Barbas a remojar!
ru*****@*****il.com




