Adrián Ruíz
La danza de los “melones”. Se llama Javier Francisco. Se apellida García Jiménez. Lo conocen en Acatzingo -terruño de Alejandro Armenta- como “El Pistola de Oro”. Es uno de los dedos chiquitos del gobernador para la recolección de “melones”.
“El Pistola de Oro”, es fiel representante del corrupto gobierno de Alejandro Armenta. Bajo la misma escuela. En corto tiempo -primer año de gobierno-, de simple empleado mutó a poderoso millonario. Gracias al “padrinazgo” de Armenta, quien se desgañita con presunción de honestidad. Pero en lo oscuro es tan deshonesto como el que más.
Francisco Javier, capta recursos por diversas giros gubernamentales. “El Pistola de Oro”, recibió línea abierta de Alejandro Armenta en tres áreas principales: La Fiscalía General del Estado -como oficial mayor-. La “venta” -estafa- de presidencias municipales. Y extorsión a ediles municipales.
Las tres actividades dejan “melones” de pesos. Suficientes para salpicar al dueño del balón -Armenta-. Y todavía le sobra para construir su lujosa mansión que edifica en Acatzingo. Regentear parte del presupuesto de la Fiscalía y administrar la justicia en complicidad con Fredy Erazo -otro dedo chiquito del gobernador-. Es oro molido para sus alforjas.
La “venta” de presidencias municipales es el negocio de moda. La cercanía de las elecciones intermedias de 2027. Son el “marketing” perfecto para ofertar las candidaturas. Alejandro Armenta y “El Pistola de Oro”, pusieron la tarifa de: 2 melones de pesos por candidato -supuesto-.
La estafa está cantada con letra y música de la autoría Armenta-“Pistola de Oro”. Sí porque el segundo se encarga de venderlas a más de 3 interesados -sobran-. Para que al final se queden sin dinero y sin candidatura. Por lo pronto negoció las presidencias municipales de: Acatzingo, Felipe Ángeles, El Seco, Amozoc e Izúcar de Matamoros. Lugares que domina a lo largo y ancho Alejandro Armenta.
La extorsión de un “melón” mensual al presidente de Acatzingo, Germán Coleote. Es sin duda un negocio redituable para la dupla Armenta-“Pistola de Oro”. La quema de patrullas en el municipio, fue pretexto idóneo para que Alejandro Armenta, amenazará con destituirlo.
El “magnánimo” gobernador lo “perdonó” a cambio de entrarle con un “melón” mensual. El cobrador: “Pistola de Oro”, sin recato alguno y con la lengua floja por el exceso de copas. Se pasea por todo Acatzingo en camionetas de lujo.
Acude a supervisar la construcción de su nueva casa. Que hasta el momento, tiene una inversión superior a los 9 millones de pesos. Lo mismo llega a su negocio Barra Cantina, que puso en sociedad con el expresidente Abraham Martínez.
¡Socios rapaces!
Reporte del Informante
Gobierno insensible. La poca ma…nera de pensar y sentir del gobierno estatal. Encabezados por Alejandro Armenta. Y seguidos por el secretario de gobernación, Samuel Aguilar Pala, el secretario de seguridad, Francisco Sánchez y la fiscal, Idamis Pastor. No hicieron el menor pronunciamiento de pésame por el fallecimiento de 10 personas en Tehuitzingo.
Para Alejandro Armenta y la bola de corruptos. No tuvo la menor importancia la masacre. Cómo no se trató de familiares de ellos, ni amigos, ni animales bajo su custodia como su fallecido perro Tomy, el duelo no lo comparten.
Pero que tal con la muerte de Tomy. Todos los funcionarios se formaron para presentar sus condolencias por el fallecimiento del perro. Hasta el exconvicto Arturo Rueda, publicó una esquela de luto.
¡Hay de perros a perros!
Tamales y boletos. En lugar que Gabriela Sánchez, atienda asuntos propios de su labor como funcionaría pública. Sobre todo con la intensa actividad de la Olimpiada Nacional. Priorizó primero su actividad como repartidora de “tamales” y ahora cambio de giro al reparto de boletos para el juego amistoso México-Ghana.
Sí la pésima boxeadora y peor servidora publica. Sigue su promoción a costa de lo que sea. Aunque la pobre no pasa de ser una funcionaría improvisada.
Alguien debería ubicarla en su cruel realidad. Una cosa es que sea una de las “amigas” favoritas de Alejandro Armenta -cómo existen otras del gabinete-. Y otra muy diferente que tenga futuro político.
¡De tamalera a boletera!
Amigos delincuentes. A nadie debe extrañar la detención de Omar Chávez, hijo del boxeador Julio César -amigo de Alejandro Armenta- quién acaba de venir a Puebla a “arrastrar” la cobija en un denigrante circo de boxeo.
La amistad de Armenta con la familia Chávez, es prueba contundente que tiene nexos con delincuentes.
¡Sigue la mata dando!
ru*****@***il.com








