Adrián Ruíz
Pan de “muerta”. No que no tronabas pistolita. La decisión de no participar en proceso de selección por Morena a la candidatura de la presidencia municipal de Puebla. No fue de la “panadera” Laura Artemisa. Cómo lo adelantó La Entrega. La bajó voluntariamente a fuerza: Alejandro Armenta.
El choro que es parte de la transformación y soberanía nacional. Condimentado con que trabaja por un cambio en beneficio del pueblo. No lo creen ni sus más fieles clientes a su panadería en Chignahuapan.
A la “panadera” la bajaron por la simple razón que no dio el ancho. Los millones de pesos invertidos en una campaña adelantada. Alcanzaron sólo para enriquecerse junto con su inoperante equipo, encabezado por la ambiciosa Jesica Baltazares.
La responsable de la comunicación de la “panadera”, se quedó con los recursos -chayos- para los comunicadores que no se cansaron de ponderarla como la segura candidata. No escatimaron elogios para publicar que encabezaba todas las encuestas habidas y por haber.
La bodega que usaron para almacenar tinacos de agua -repartieron algunos-, se encuentra repleta y lista para dar salida a los recipientes en el momento oportuno -campaña de su “comadre” la “tamalera” Gabriela Sánchez-.
Después de la designación del candidato. La “panadera” se irá al Congreso del Estado. La sentencia de Alejandro Armenta. No tiene vuelta de hoja: “te necesito en el Congreso para lo que se viene”. Sólo es cuestión de tiempo para que deje de “sangrar” a la secretaría de Bienestar.
Sin opción si o si la “panadera” pondrá a disposición de la “tamalera” la infraestructura que maneja en la SEP. En breve se pronunciará a favor de quién la desplazo de la competencia: Gabriela Sánchez. Con la mejor de sus sonrisas levantará la mano de quien se impuso como en una de las peleas “arregladas” de la mediocre boxeadora.
Lejos está Laura Artemisa de ser una servidora leal e institucional. Siempre se ha caracterizado por anteponer sus intereses y los de sus familiares. Ningún proyecto está por encima de los propios. La realidad es que no le dieron opción. Aunque intentó que la dejaran seguir en la puja. Fue inútil, su sacrificio había sido ordenado.
Pero no todo fue pérdida para la “panadera” en la secretaría de Bienestar. Dispondrá de los mismos recursos millonarios, para engordar su cuenta bancaria. Lo de beneficiar a los pobres, quedará en otra falsa expresión de Laura Artemisa.
El rechazo de la población a la “panadera” no es gratuito. Conocen como se las gasta para eso de mentir. Es tan falsa como una moneda de dos pesos. Pero esconde su frustración en el caparazón que por años fortaleció.
En corto la “panadera” desahoga su enojo y envidia. Le parece injusto que la hicieran creer que era la favorita del profesor. Y a medio semestre la reprobaran. Ingenuamente se pregunta junto a los allegados: ¿Qué pasó yo era la elegida según lo acordado? No es justo.
¡Palmo de narices!
Reporte del Informante
Apuntado sin futuro. Pablo Gorzo, es notario público en Cholula. Presume el compadrazgo con Alejandro Armenta. Le ofrece su rancho para cabalgar y descansar -hace tiempo dejó de aceptar las invitaciones-. Colocó a su hija Paola Gorzo, primero en el Registro Civil. Luego en la Tenencia de la Tierra. Y por último en el Congreso del Estado.
Inconforme con lo otorgado pretende la candidatura a la presidencia municipal de Huejotzingo por Morena. Para ello se inscribió en el proceso de selección. A menos que haya conseguido la venía emanada del CIS. Tendría alguna posibilidad.
Por supuesto mínima porque en Huejotzingo Pablo Gorzo y en general la familia, son repudiados. La prepotente actitud de quién se siente tocado por Dios, le ha acarreado enemigos por los cuatro puntos cardinales del municipio y más allá.
Cómo todo aspirante tiene derecho a competir por un puesto de elección popular. Tiene los medios económicos para hacerlo. El dilema es que hace meses cayó de la gracia de su “compadre”. Tanto que a su hija Paola la eliminaron de las dos direcciones en las que estuvo al frente.
Desesperado Pablo Gorzo, buscó al gobernador para pedir una explicación. Alejandro Armenta lo turnó -se deshizo de él- con Samuel Aguilar Pala -secretario de gobernación-. Hizo antesala en Casa Aguayo por horas. Nunca fue recibido. Encabronado por la desatención salió mentando madres.
A la fecha sigue sentado esperando ser recibido. Pero como eso no va a suceder. Decidió irse por la libre y anotarse por Morena, para buscar el boleto de participación a la presidencia de Huejotzingo.
¡Se brincó las trancas!







