Adrián Ruíz
Aberrante consuelo. No cabe duda que a Alejandro Armenta, le gusta hacerse como el “Tío Lolo”. Y no precisamente solo. Primero aseguró que como saldo de la explosión en Tepeaca, había heridos que fueron llevados a hospitales del lugar y Tecamachalco. Más tarde se desmintió: “no hubo muertos ni heridos”. Por fin en que quedamos.
La explosión de cuatro cisternas con combustible. Puso en grave peligro a la población. A un lado se encontraron pipas también con hidrocarburo. La pregunta es: ¿a quien pertenecen los inmuebles? Respuesta que Alejandro Armenta, sabe perfectamente.
Lo mismo conoce el motivo de la explosión -ayer- en Tepeaca. Por lo que su “investigación” sale sobrando. Y el aberrante consuelo: “no hubo muertos ni heridos” en alguien tan hipócrita como Alejandro Armenta, suena ridículo.
Qué gran alivio para la gente de Tepeaca y municipios aledaños que viven en constante peligro, que Alejandro Armenta, salga a decir “no hubo muertos ni heridos. Y como siempre: “se investiga el estallido de media docena de pipas con gas LP. Y se aplicará la ley contra quienes resulten responsables.
El secretario de Seguridad Pública -Francisco Sánchez- y sobre todo Alejandro Armenta -quien conoce a la perfección la zona-, saben el verdadero fondo de la explosión: EL TRASIEGO DE HUACHIGAS Y HUACHICOL. No hay otra línea diferente. Y también saben que se trata de otra jugosa “explosión”: la del billete grande y sucio.
Para que se hacen los occisos si gozan de cabal salud. Tanta como para “permitir” que el huachigas y huachicol, se practique sin restricciones por toda la zona del Triángulo Rojo y más allá.
Por más que el gobierno de Alejandro Armenta y Francisco Sánchez –por cierto el lunes les narraremos la negociación por la que llegó a Puebla-, mientan sobre las cifras a la baja de tráfico de huachicol y huachigas. Por el contrario los ilícitos viven su mejor momento y a la alza.
Las cifras que manejan sobre decomiso de hidrocarburo y detenciones -nunca ocurren- sólo rondan por las cabezas locas de ambos. Son locos no tontos como para matar a una de las gallinas de los huevos de oro.
El peligroso acontecimiento de este jueves -ayer- en Tepeaca es muestra clara de la cantidad de trasiego de Huachigas y huachigol en Puebla. La entrega desde hace más de dos años dio cuenta de ello.
En aquella ocasión dijimos que tortillerías y panaderías se surtían de huachigas y huachicol. Pagaban el litro a 6 y 7 pesos. Una enorme pipa suministraba a pipas pequeñas en terrenos localizados en Carpinteros y algunos otros sitios.
Resulta inaudito que ayer cuatro cisternas hayan explotado cuándo mayor moviendo había -entrada a escuelas, trabajos y actividades cotidianas- ¿Por qué cuatro cisternas que almacenan combustible peligroso juntas? Y sobre todo ¿Por qué sin las medidas de seguridad obligatorias?.
Porque: se trata de combustible ilegal que sustraen de los ductos de Pemex. Obvio las purgas por el excedente de gas es terrible y el costo al que se vende es risorio . Graves resultan las complicidades de la Guardia Nacional, que cobra cuotas por el trasiego de Huachigas y huachigol en toda la zona de Tepeaca y Tecamachalco.
Quizá el gobierno espera una tragedia grave para atender el crimen organizado en esa zona. O tal vez esperan que el negocio siga viento en popa. Lo segundo es lo más probable.
¡Explosión de huachigas!
Reporte del Informante
Escapa secuestrador. Para comprobar el pobre nivel de seguridad que ofrece el secretario Francisco Sánchez. El reo Luis Ángel “N”, procesado por secuestro se escapó durante el traslado a Casa de Justicia de Tehuacán.
Uno se preguntaría como es posible que un reo se les escape con todos los protocolos de seguridad que requieren los traslados. Nadie por muy “Superman” que sea puede fugarse. Pues si aunque parezca imposible un peligros reo se fugó.
En el trayecto de Tehuacán a Puebla, a la altura de Amozoc, Luis Ángel se hizo “humo” con todo y que los custodios, contaban con vehículos. Y el prófugo con su propio pie.
Y el secretario de Seguridad Pública -Francisco Sánchez-, bien gracias con el disco rayado de siempre: vamos a investigar para deslindar responsabilidades.
¡Una tras otra!
ru*****@***il.com








