Adrián Ruiz
Al borde del cadalso. Si la presidenta de Acatlán de Osorio Guadalupe Lucero Bárcena, confía en la protección de la maña, para no ser destituida, junto con su novio titular de Seguridad Ciudadana, Juan Alberto Domínguez López y el secretario del ayuntamiento, Álvaro Cruz Martínez. Se equivoca. La situación es insostenible. Y sus días podrían estar contados.
La actitud retadora de Guadalupe Bárcena, le cobrará factura. No es tan poderosa como piensa. En su interior sabe que no tiene alternativa: patalear lo más posible para no ahogarse.
La todavía presidenta municipal, se echó encima a la población, empleados del ayuntamiento y regidores. A todos traicionó sin contemplaciones. Guadalupe Bárcena, inició su caída libre desde el mismo momento de ligarse a la maña de los “Rojos” -La Entrega lo escribió hace más de un año-.
Ante los hechos en su contra, Guadalupe Bárcena, pretende desligarse del grupo delictivo. Las evidencias contundentes: son dueños de San Pablo Anclano, Guadalupe Victoria, Acatlán, Tehuitzingo. Y en general gran parte de la Mixteca Poblana.
Los “Rojos”, asentaron su “escondite” en Ilamatzingo. Lugar tan inaccesible y con alto riesgo de peligro, que ni él Ejército, se atreve a ingresar. Los delincuentes están tan fuertemente armados y agrupados, que edificaron una fortaleza.
La “valentía” de la presidenta municipal. Cómo la de muchos ediles es porque desconocen que los regidores no son sus empleados. Tampoco entienden que son representantes populares de distintas fuerzas políticas.
Los ediles pasan por encima de ellos. Sin percatarse que le llevan las cuentas de sus administraciones. Y saben a detalle los abusos que cometen con los recursos públicos.
Guadalupe Bárcena, encerrada en su mínimo círculo de poder. Eligió enfrentar a su cuerpo edilicio. Sin medir las consecuencias. Cómo respuesta por mayoría, votaron por la destitución de ella, su novio y su secretario del ayuntamiento.
Sin embargo como los presidentes municipales tazan el salario de los regidores. Se creen con derecho a tenerlos y tratarlos como empleados a su servicio. En el Congreso del Estado, ningún diputado local ni nadie se atreven a impulsar una verdadera Reforma a la Ley Orgánica Municipal, que dé mayor autonomía y facultades al Cabildo y sus regidores.
Eso permitiría contener la corrupción de presidentes municipales. Porque se alían con algunos cercanos para hacer y deshacer como Guadalupe Bárcena. Sería un candado para los ediles, tesoreros y contralores, saquean las arcas de los ayuntamientos.
Su “novio” Juan Alberto y el secretario del ayuntamiento Álvaro Cruz, beneficiados por la presidenta municipal. Olvidaron sus responsabilidades. Sobre todo el primero, quién dejó de lado sus funciones como encargado de la Seguridad en Acatlán de Osorio.
Por el contrario el municipio se convirtió en uno los más peligrosos del estado. La delincuencia aumentó en un 100%. Sin que el representante de la Marina -Juan Alberto-, mueva un dedo en contra de la maña.
La Mixteca poblana fue negociada por gente de los “Rojos” de alto nivel con la Secretaría de Seguridad Pública. Situación propicia para Guadalupe Bárcena y compañía. Misma que no dejó pasar.
¡Oportunidad aprovechada!
Reporte del Informante
Grabaciones telefónicas. Una persona cercana a la inteligencia naval, que ha visto los reportes del estado poblano, comentó a La Entrega: “si el secretario de gobernación de Puebla, supiera cuántas llamadas telefónicas le tienen grabadas. No intentaría solucionar todo por la vía telefónica”.
Hasta sus propios presidentes municipales -con los que pactó la reelección- lo tienen grabado y agarrado de los hue…sos. Eso es literal amigo “Madrián”-así nos dice-. Uno de ellos Roberto Solís de Huejotzingo, quién se encuentra en la lista de cuota de Samuel Aguilar Pala.
El secretario de Gobernación, no ha sabido guardar las formas que debe tener el segundo personaje más poderoso del gobierno de Puebla. Los negocios del hermano de Mario Rincón -también los narró La Entrega antes que nadie-, eran tan obvio que tuvo que mandarlo a la Secretaría de Turismo.
La ostentosidad del fraterno de Mario Rincón, es tan ofensiva: mega camionetas último modelo, chófer, guaruras. Y hasta tres teléfonos. Uno de los conocidos con encriptados -o de secuestradores que no pueden ser rastreados, ni interceptados-.
Tiene el poder de que en la Fiscalía, le obedezcan ciegamente.Ofrece a presidentes municipales integrar carpeta contra cualquier adversario que se presente.
¡Imperdonable descuido!
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